miércoles, 13 de agosto de 2008

Jorge Drexler: Se va, se va, se fue




Con el anhelo dirigido hacia ti

yo estaba sólo, en un rincón del café

cuando de pronto oí unas alas batir,

como si un peso comenzara a ceder,


se va,

se va,

se fue…


Tal vez fue algo de la puesta de sol,

o algún efecto secundario del té,

pero lo cierto es que la pena voló

y no importó ya ni siquiera porqué,


se va,

se va,

se fue…


Algunas veces, mejor no preguntar,

por una vez que algo sale bien,

si todo empieza y todo tiene un final,

hay que pensar que la tristeza también


se va,

se va,

se fue…

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